domingo, 19 de abril de 2015

Experiencia N° 2

Esta experiencia es realizada el día sábado 18 de abril de 2015, de 8: 20 a 9: 00 pm, durante una conversación vía Skype con mi mamá, experiencia sobre la felicidad.

A las 8: 20 pm entro a la sala de la casa donde vivo (el seminario), me siento en el sofá, está encendida la luz; luego enciendo la computadora y me conecto a Internet e ingreso a Skype y realizo la vídeo llamada; primero converso con mi hermano menor y cuando converso con el siento alegría, pero solamente eso, luego cuando empiezo a conversar con mi mamá es diferente.

Lo voy a explicar de la siguiente manera: al iniciar la conversación con mi mamá mi reacción es diferente que cuando conversé con mi hermano; porque cuando la veo a ella y la escucho hablar, siento alegría, pero una gran alegría, que me siento tan bien (satisfecho, es decir, que siento como que estoy ahí con ella), mi corazón empieza a palpitar rápidamente, nuevamente siento un gozo inmenso como cuando escucho y canto el canto nadie te ama como yo, es más cuando realice esta experiencia, no sentía que avanzaba el tiempo y eso pasa siempre ya sea que hable con ella o al recordarla porque siempre está en mi mente y en mi corazón eso me hace sentirme feliz, alegre, animado, a pensar en seguir siempre hacia adelante es decir a pensar positivo.

En el momento que hablaba con ella, mis ojos brillaban con ganas  de llorar y ella me preguntó ¿Qué tienes hijo? te veo con ganas de llorar y le digo si madre, pero no es por nada malo o por tristeza, sino porque me siento feliz de tenerla conmigo, me siento orgulloso de usted y usted me inspira a seguir luchando porque, me demuestra que es una mujer valiente y me enseñar a ser valiente y a apreciar todo lo que me rodea.

Lo curioso es que la imagen de mi madre siempre está grabada en mi mente, su sonrisa, sus consejos su amor su alegría también. Así termino esta experiencia.

Experiencia de admiración de una imagen en bulto.




Segunda experiencia de admiración

Admiración de la imagen de San José
Seminario "Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa"
12 calle 1.61 z. 1, Guatemala.


El día de hoy a las 07:20 pm, me dirigí a la capilla de nuestro seminario. Entré, y todas las luces estaban apagadas a excepción de la luz del Santísimo, cuando entré solo encendí las luces del lado derecho, para jalar la primera banca y ponerla frente a la imagen de San José; y sentarme ahí. En ese momento  no había  nadie orando ahí.

Apagué la luz que había encendido, y encendí solo la luz pequeña que ilumina  la imagen de San José con un niño Jesús en su brazo izquierdo; hice como si nada existía a su alrededor.

De pronto a las 07:30 pm comencé a concentrarme fijando mi mirada en la imagen, viendo directamente sus ojos, su cabeza, su  barba,  la vestimenta verde y su manto café, el niño Jesús que tiene en su brazo izquierdo y el lirio blanco que lleva en su brazo derecho.

Cuando fijaba mi mirada en la imagen, y contemplarla directamente a ella, mis ojos se ponían llorosos, debido a que estaba muy concentrado, de tal modo que no pispileaba; veía su hechura, una imagen muy fina, delicada y que hay que tratarla con mucho cuidado y siento que lo que refleja esta imagen es a San José sencillo y humilde. 

De pronto al contemplarlo, lo relacionaba con lo que he escuchado de él, su sencillez; según el evangelista Mateo: Cuando tomó al niño y a María y huyeron de Nazareth hacia Egipto;  también  cuando regresa con María a Nazareth, después del nacimiento de Jesús y en el evangelio de San Lucas: cuando él y María presentan  a Jesús en el templo.

Por tanto, al contemplar directamente la imagen, fueron  estos los acontecimientos que recordaba. 

Al finalizar mi experiencia de admiración, considero que la admiración es contemplar directamente el objeto, mirarlo fijamente cada una de sus partes y  tomar en cuenta como si nada hay a su alrededor.  

Algo que también  me pareció muy importante es, que si he admirado la imagen de este santo y lo que he escuchado sobre su vida; también me llevó a recordar esos acontecimientos; que fué también lo que me sucedió en esta experiencia.

La experiencia duró de 07: 30  a 08:30 pm , y al finalizar,  apunté todo lo que viví para comenzar a redactar.

Larry José López Toruño 2029113

Segunda experiencia fenomenológica:

Hoy  13 de abril de 2015, me dispuse a ir a misa a la parroquia Nuestro Señor de la Misericordia con el objetivo de vivir mi segunda experiencia fenomenológica, a las 5:50 pm.

Al pasar por la puerta de entrada del lado izquierdo, me encontré con una anciana que siempre pide limosna en la entrada del templo, a la que normalmente saludo, esta vez al hacerlo me hizo mala cara, quizás porque no le di dinero, dicha situación me recordó mi objetivo principal, vivir la indiferencia durante la misa.

Después de entrar, me senté en la ante penúltima banca, durante esperaba el inicio de la misa, comenzó la hora santa, permitiéndome entrar en mi mundo de oración, sin darme cuenta de lo que sucedía a mi alrededor. Al llegar el momento de la reflexión del sacerdote me dormí, despertando hasta el momento de la bendición con Jesús sacramentado. Durante la bendición traje a mi mente mis necesidades personales y se las entregue a Dios por medio de la oración. Al terminar la hora santa dio inicio la eucaristía a las 7:00 pm, de pronto me llamo la atención la entrada de una mujer y un hombre, al parecer matrimonio, con sus dos niños, que se arrodillaron en cuanto se ubicaron en la banca, pero uno de los niños empezó a tocar al papá para decirle algo, éste no lo voltio a ver, no obstante cuando toco a su mamá de inmediato dejo de orar y lo atendió. Pensé en ese momento, en las ocasiones de mi vida que me había sucedido lo mismo, especialmente en mi infancia con mi papá.

Al dar inicio la misa, me sumergí nuevamente en mi mundo, y empecé a ofrecer la eucaristía  por mis seres queridos, amigos compañeros de camino, amistades y personas que me han solicitado ore por ellas, percatándome que era un momento para pedir por mí únicamente. Llegado  el momento de la reflexión u homilía del sacerdote, me di cuenta que  hubo cambio de sacerdote. En el momento de dar la paz, como si tal saliera de un sueño, empecé  a tomar conciencia de las personas sentadas alrededor mío, delante de mí un señor y una señora en ambos extremos de la banca, atrás de mí una pareja y tres señores en la última banca. En el momento de las ofrendas mantuve mi mirada hacia adelante, dándome cuenta que pasaron por donde mí al ver el recolector en frente mío.

Al pasar a comulgar, trate de mantener la mirada hacia abajo, permitiéndome dicha actitud, vivir un momento de intimidad con Jesús eucaristía hasta llegar el momento de la bendición. Al terminar la misa, me di cuenta que cerca de donde estaba sentado estaba una de las hermanas de nuestra congregación.

Después de vivir la experiencia, considero que la indiferencia es un mundo o estado de ausencia de la realidad. Es entrar profundamente en el interior de mí persona, sin importarme lo que sucede a mí alrededor. Basándome en la conclusión antes expuesta, pude darme cuenta lo difícil que es para mí ausentarme del mundo externo, aún en los momentos de oración.    

 

 

jueves, 16 de abril de 2015

Las distracciones en el momento de la oración

Mynor Barrondo

Hoy jueves 12, 3,15 hice un momento de oración personal qué consto  de 3 horas de silenció. Primero empecé  a buscar los lugares donde iba a sentirme cómodo, elegí el jardín que está frente a mi cuarto y la capilla de los misioneros del sagrado corazón. Uno de los aspectos importantes también fue que busque ropa cómoda y me quite los zapatos, andaba en calcetines. Quería experimentar un momento de oración y a la vez, ver que es lo que me distrae.

Me pude dar cuenta que mi cuerpo se relajaba muy fácilmente, al sentirme seguro de los lugares que elegí para meditar.  Aunque en otro momento me sentí triste y me dio miedo al observar mis vulnerabilidades y defectos que, por las rutinas que mi vida, no soy consciente y a la vez forman parte de mi personalidad.

En el momento que estuve en el jardín me deje introducir por el desierto. Pude sentir que en esa tierra seca (yo), brota un manantial de agua viva. Fui entrando también en la experiencia de Jesús en el desierto: en la soledad de comunión con el amado, en el silencio del encuentro, en la presencia amorosa de Dios hacia mí y yo hacia Él. Fui contándole todo lo que me pasa, iba sintiendo que mi corazón se hacía más grande. Me sentía en una desnudez total, ante el misterio de Dios que me envolvía con amor. Ese lenguaje de amor me iba capacitando para entenderlo y vivirlo plenamente.

Al estar en el césped observaba la grandiosa vista, de las nubes una belleza que me daba mucha admiración por un tiempo; luego me fui dando cuenta como trabajaban unas hormigas, subían y bajaban de un árbol de naranja, tenían una gran organización. Poco a poco pude ubicar un modelo de comunidad en ellas; recordaba el trabajo grupal en casa que, como hermanos, tenemos que imitar el trabajó de las hormigas para hacer grandes cosas bien organizados para buscar una beneficio común.

Luego me dieron ganas de ir al baño. Cuando me pare sentí un dolor en el pie, me sentí inseguro, rápidamente me agache para ver que me pasaba. Me desconecte completamente de lo que estaba haciendo; había encontrado en la planta de mi pie, una espina del árbol de naranja. Luego fui al baño, me quite la espina y me  limpie mi pie, seguí caminando para la capilla para continuar con mi oración, eran eso de las 4 de la tarde.

Ya entrando a la capilla, me quede viendo al sagrado corazón de Jesús. Sentí la necesidad de hacer la consagración al sagrado corazón.…… Al terminar fui escuchando un ruido que venía de lejos y, mientras más se acercaba, me imaginaba a un vendedor de helados. Recordé los momentos cuando niño, y corría a los carros para comprar helados; poco a poco me iba dando hambre y ganas de un helado de chocolate, caí en cuenta que me estaba distrayendo y que ya no estaba haciendo oración. Me esforcé para desaparecer ese ruido en mi mente y  los deseos de un helado de chocolate.

Para lograrlo agarré la biblia e hice una lectura corta (Rm 13,8). Trataba de encontrar la voluntad de Dios hacia mí. Empecé a vivir una armonía y equilibrio interior, en la paz y la serenidad que venía de cristo sacramentado, estando cara a cara con Él.

Luego fui escuchando un sonido: tit, tit, tit; fui identificando que era un Yale, me imagine a un señor manejando un Yale, que siempre lo escuchaba pero le prestaba atención como hoy; ya que a la par de la casa MSC, hay una fábrica de plásticos.

A eso de las 5:20 empezaron a llegar mis hermanos de comunidad a la capilla, donde yo estaba. Abrí los ojos, me pude dar cuenta que yo siempre estuve acostado en el piso de la pilla y que la imaginación fue la que me llevo a observar cosas que no estaban sucediendo.

Me quede con la duda si los ruidos exteriores, combinados con mi imaginación, fueron realmente los distractores que tuve. 
DESCRIPCION DE MENTIRA:
La mentira es algo que inventa a una persona supuesta mente para no herir a otra persona o no herir a uno mismo pero al final la mentira sale peor cuando uno no sabe cómo hacer mentir porque todo se descubre o todo sale a la luz. Quieres o no quiere, uno si está hablando falsos más adelante se descubre lo que uno dice a veces se descubre por repetir las palabras o por hablar siempre del tema.

VIVENCIA. LA EXPERIENCIA DE MENTIRA:
El día sábado a las 5 de la tarde fui a un viaje, pero me prestaron un carro para viajar, en el camino empezó a patinar, el carro ya no hallaba que hacer, tuve que soltar el timón, en eso se chocó con un palo, se quebró la luz delantera, cuando llegue con el dueño el carro me pregunto qué avía pasado le dije que no pasó nada, pero al mismo tiempo el dio cuenta el choque que tuve, me dijo que no era así cuando Salí yo le dije que si era así, y no había pasado nada entonces me dijo el señor está bien creo que el otro muchacho fue que lo choco el carro al final de cuenta se quedó que el otro muchacho fue que le paso algo con el carro yo me quede libre por haber mentido el señor allí me di cuenta que a veces las mentiras te hace salir en problemas pero a veces en contras más problemas, por mis mentiras me quede libre.

EPOJE:
En las mentiras a veces te salva pero cuando uno sabe hablar o cuando uno sabe mentir, pero también, a veces la mentira te trae más problema depende las personas como habla y como actúa cuando habla con otra personas. Porque cuando uno está hablando mentira se pone nervioso, uno tiene que ver la mirada a las personas cuando está hablando con las otras personas para ver si está hablando cierto o falso, cuando es falso uno habla con la mirada en otro lado  no habla viendo la otra persona o empieza tocar la mano o moverse en otro lado o sino si tiene algo en la mano empieza tocar jugar. Uno tiene que darse cuenta a esa persona que está diciendo, porque el gesto también dice muchas cosas.


miércoles, 15 de abril de 2015


TEMA: ¿Que es el deseo?

EXPERIENCIA VIVIDA.

Mi experiencia fue de dos maneras para lograr una diferencia entre ellas: Teniendo la papaya delante de mí (sobre la mesa) del comedor de la casa,  imaginándome los pedazos de papaya sobre una mesa en la calle y al alguien comiendo y disfrutando.

En el comedor a la hora del almuerzo del día jueves, a la una y media, llegue a la mesa con hambre y comí. Después de comer, casi por terminar pasaron la papaya a la mesa y se me dio el deseo de comer; sin embargo, en ese momento me privé de ella y  es un alimento que me gusta. En ese instante me quedé observando  a los demás que estaban saboreando la papaya, en seguida, sentía que tenía en mi interior una sensación que fluía que me decía come y me inducía a comer una porción de papaya y me aguanté.

Después de un buen rato me di cuenta de que no la necesitaba porque estaba saciado y no era por hambre sino simplemente porque me gustaba. Seguía haciendo el ejercicio, terminaron de comer la papaya y no quedo nada, se me fue reduciendo el deseo hasta que nos levantamos de la mesa. De repente se me desapareció el deseo de comerla.

A las cuatro y media de la tarde del día jueves estaba en el cuarto, dejé un tiempo para imaginar la papaya sobre la mesa y   alguien comiendo. Pero traté de no ver la misma  papaya del cual hice la experiencia anteriormente sino que en un lugar diferente  donde están pasando mucha gente y comiendo cosas diferentes, claro,  algunos disfrutando la papaya que llevaba en una bolsita. Lo interesante es, que no se me despertó el mismo deseo de la primera experiencia, sentía que faltaba la presencia real de la papaya que me produzca las ganas de comer.

Entrando en el aspecto de las variaciones de objetos de la experiencia, decidí experimentar una vivencia siempre en el almuerzo de día martes a la una de la tarde con quince minutos. En la hora del almuerzo siempre se acostumbra en algunas veces comer piña después de la comida, en este día con el objetivo de complementar mi trabajo sobre el deseo. El único problema es que a mí no mucho me gusta la piña por el recuerdo que he tenido en algunas veces que la piña no son tan dulces, y que de alguna forma me hace daño la lengua cuando esta ácida y que después me cuesta comer, porque no sentía el sabor de la comida, cualquiera que sea. Desde esta experiencia puedo afirmar que para que el deseo ocurra tiene que haber un gusto hacia la comida, en este caso, para sentir un deseo especial me tendría que  gustar la piña y otro elemento importante es que tiene que haber una experiencia agradable para motivar el deseo, claro, quizás no de todas las comida. Por el momento no puedo afirmar completamente porque pueda ser que no sea así. Sin embargo, de la experiencia vivida hacia estas dos comidas: la papaya y la piña, si puedo decir que influye mucho el sabor y la higiene de los alimentos, por lo menos eso lo que pude percibir en mi experiencia con la papaya.  De lo que si me di cuenta con la piña, me afecto completamente el recordar que en algunas veces que he comido  salen ácidas y en  este momento teniendo  enfrente ni siquiera se me ocurrió probar si esta dulce o no, aunque, la piña se miraba buena pero la idea o la experiencia que tenía no es agradable. A mi parecer aparte de los elementos mencionados resalta mucho en mi experiencia lo agradable en el sentido del sabor. En conclusión mi experiencia es completamente distinta en el sentido de las sensaciones causadas por los alimentos del cual hice el experimento y la respuesta es totalmente contraria porque en la primera experiencia pude experimentar el deseo y en la otra no más bien sentí que rechacé completamente.

Segunda descripción

Descripción 2

Martes 14 de abril
Hora: de 17:00 a 18:30 horas.
Lugar: terraza de la casa parroquial.

Observación: dedicarme específicamente a ver lo que sucedía en el entorno, pero con principal atención al cielo y cualquier clase de movimiento o variación en el clima y ambiente. Sin utilizar reloj, únicamente dejando la alarma del celular para hacer el ejercicio en hora y media.

Desarrollo:

Subo a la terraza de la casa parroquial, llevo conmigo una silla reclinable para acomodarme en ella por momentos. Noto que la tarde está nublada y camino por un período corto alrededor de la terraza observando el entorno y dejo la silla al centro de la terraza. Me detengo en una esquina y observo a la distancia una agrupación de casas del vecindario. El aire se percibe frío, no intenso pero frío. Veo pájaros que vuelan en grupo y en distintas direcciones. Escucho a la distancia el ruido de los vehículos que transitan por la calle Martí.

Luego siento cansancio en las piernas por lo que opto por sentarme en la silla y reclinarla un poco para estar más cómodo. Empiezo a observar hacia el cielo, las nubes se mueven lentamente y la corriente del aire se hace más fuerte, y se siente más frío el ambiente.

Experimento aburrimiento de estar observando hacia arriba sin realizar mayor movimiento. Me pongo en pie nuevamente y me coloco en una esquina de la terraza en la que se ve el punto donde regularmente se oculta el sol. Por estar nublado no se aprecia más que cierto brillo entre las nubes al cual dejo puesta mi mirada y atención.

Lentamente, en la medida en que el momento de observación en la terraza se extendía, se iba oscureciendo. Los pájaros ya no pasaron más volando por el sector. El ruido de los vehículos se incrementaba incluyendo el sonido de las bocinas de muchos de ellos. El ambiente o clima se sentía cada vez más frío.

Me volví a sentar en la silla, esta vez no la recliné y me quedé observando. Poco a poco la oscuridad fue percibiéndose más, hasta el momento en que las luces de los postes del alumbrado público se encendieron. Empecé a sentir sueño de solo estar observando y notar la oscuridad en la terraza. De pronto la alarma de mi teléfono celular empezó a indicar que el tiempo estipulado estaba completo.

  1. -                  Lo que logro rescatar en esta experiencia inicialmente es el darme cuenta de que, aunque yo esté en una condición estática o poco dinámica de simple observación, hay una dinámica natural que sigue su curso. Acá hago referencia al movimiento de las nubes, los pájaros volando, la luz que se desvanecía poco a poco, el viento que siempre se pudo percibir.
  2. -          Además pude percibir que en mi situación de estar solamente observando y sin mayor preocupación por el tiempo, pues tenía previsto ese momento para realizar la actividad, el sonido de las bocinas de los vehículos que pude escuchar durante todo ese momento, indicaban la urgencia que muchos tenían por agilizar su traslado, el tiempo les apremiaba y no tenían control sobre ello.
  3. -   También puedo rescatar que en un tiempo determinado, aunque no se tenga mayor preocupación de cuánto está transcurriendo, hay indicadores que hemos aprendido a relacionar con ciertas nomenclaturas o medidas que nos permiten hacer una serie de conclusiones y determinar en qué momento del día nos encontramos y un aproximado del tiempo que ha transcurrido.