Experiencia Fenomenológica de mi experiencia pre operatoria.
Situación: Operación de la vesícula
programada desde hace dos meses y pospuesta una vez.
El día Lunes 13 de Abril me
dirigí hacia la antigua, me toco ir solo, llegué a la Antigua como a las siete de
la noche, mientras caminaba hacia el hospital, dormí temprano.
El día 14 de abril me desperté muy
de mañana, a las 5 am debía estar en la sala de espera, llegue, me senté y aún
no habían abierto las puertas del hospital,
mientras estaba sentado rezaba para que todo saliera bien, mientras miraba
entrar a las enfermeras, me puse inquieto, llevaba una hora esperando y entonces
me puse de pie, comencé a caminar a lo largo del pasillo y me di cuenta que tenía
Largas las uñas, empecé a “comérmelas”.
Seguía caminando mientras el pasillo
se ponía cada vez más lleno, tenía todos los papeles en mi mano y estos a causa
de la sudoración, se deterioraron un poco.
llegó el momento en que llamaron
a todos los pacientes, nos sentaron en un lugar especial mientras iban llamando
uno a uno según el caso de gravedad de la intervención , me acerque a la puerta
y después de que la enfermera me hiciese unas preguntas, me dio un lugar junto
a la puerta, el primer puesto. Mientras llamaban ocurrió que llamaron a un tal
victoriano, mientras escuche Víctor…. me conmoví, mi corazón palpitó un poco más
fuerte, mis ojos se saltaron un poco y sentí la misma sensación de la primera
experiencia, como si bajara por un ascensor.
En ese momento, tome conciencia
de la situación, llame a Nicaragua y dije a mi mamá que estaba a punto de
ingresar al quirófano, ella hizo una oración y me dijo todo va a salir bien, yo
dije sí, pero no estaba convencido, cuando estaba adentro, me invitaron a
sentarme y a tranquilizarme un poco, eran las 8:30 de la mañana, observe a
otros pacientes en bata y siendo canalizados, en ese momento dije, bueno llegó
la ora, una enfermera y me entrego una bata, después de que me la puse entregué
todas mis cosas, estaba en manos de los doctores, sentí como que había sido
despojado de mi voluntad, desde ese momento hice exactamente lo que ellos me decían,
me sentía como un niño, como una especie de títere que llevan para todos lados,
pero estaba concientes, sabía lo que me iba a pasar, por un momento cuando
estaba en la puerta del quirófano, me pregunte, ¿será que esto sintió Jesús?.
Cuando entre al quirófano, estaba
un Doctor y dos enfermeras, me paso algo extraño, empecé a sonreír, y a
platicar a las tres personas, les contaba de mi vida, de lo que hacía, de mis
estudios, mi vida religiosa, estaba helado, y como adormecido, no era concientes
de lo que estaba haciendo, simplemente me deje llevar y después de que me
ataron los brazos y me pusieran las ventosas para rastrear mis signos vitales,
mire al techo, mi mente estaba en blanco, solo esperando, no sabía qué hacer,
un segundo después, mi vista se estaba nublando y dije adiós, una enfermera se
me acercó y me dijo, no adiós no, hasta pronto.
El doctor me dijo que respirara,
lo hice una vez y entonces hice una oración, no la recuerdo, no sé qué dije o
en que pensé en ese momento, el doctor dijo respira hondo, entonces, cerré los
ojos e inhale.